viernes, 6 de marzo de 2026

ANOTATE ACÁ A DEFENDER LOS GLACIARES ARGENTINOS

 25 y 26 de Marzo 2026 - Audiencia PÚBLICA - GLACIARES

                                   Glaciar Upsala - Argentina

 25 de marzo presencial en la Cámara de Diputados (presencial en CABA) y 26 de marzo virtual: 

 #Es una instancia pública y un derecho democrático: participás para decir qué país querés, con respeto, pero sin miedo. 

#No hace falta ser técnico o profesional. Podés hablar desde tu vida: agua, territorios, glaciares, cuencas.

“¿Sirve de algo?” Sí. Es la antesala de una decisión política: necesitamos ser miles para que diputados rechacen el vaciamiento de la Ley de #Glaciares. 

#Esta puede ser la última oportunidad de frenar un retroceso que pone en riesgo nuestras fuentes de agua. 

Los glaciares argentinos

Los glaciares argentinos alimentan 39 cuencas hidrográficas y se distribuyen a lo largo de 3.500 kilómetros de la cordillera de los Andes, en 12 provincias. El Inventario Nacional de Glaciares, realizado por el IANIGLA, identifica 16.968 cuerpos glaciares con una superficie total estimada de 8.484 km². Más del 36% de la superficie continental argentina se encuentra en cuencas alimentadas por el deshielo glaciar, lo que subraya la dependencia de las comunidades y la producción respecto a estos reservorios.

Desde el punto de vista ecológico, los glaciares y el ambiente periglaciar sostienen una biodiversidad altamente especializada. Ambientes como humedales altoandinos, vegas y turberas dependen del aporte hídrico del deshielo. Un informe de la Fundación Vida Silvestre Argentina junto a otras organizaciones señala que más de la mitad de las especies de vertebrados del país viven en regiones relacionadas con el agua glaciar y que una proporción aún mayor de las especies amenazadas depende de estos sistemas.

Porque debemos protegerlos?

El retroceso de los glaciares argentinos es un fenómeno confirmado por la evidencia científica. El glaciar Perito Moreno, en la Patagonia, perdió 800 metros de frente entre 2020 y 2024, según un estudio en el que participaron científicos del CONICET, donde  el aumento de la temperatura y la disminución de precipitaciones, especialmente en invierno y verano, generan un adelgazamiento sostenido y reducen la capacidad de anclaje al terreno.

La Organización Meteorológica Mundial confirmó que 2025 fue uno de los tres años más cálidos registrados. La temperatura media mundial superó en 1,44 °C el promedio del período preindustrial. Este aumento intensifica el derretimiento de los glaciares y reduce la formación de nuevo hielo.

A nivel global, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) detalla que los glaciares contienen cerca del 69% del agua dulce del planeta, regulan caudales de ríos y son esenciales durante las estaciones secas. Entre 2000 y 2023, los glaciares del mundo perdieron en promedio 273 mil millones de toneladas de masa al año, lo que aportó 0,75 milímetros anuales al aumento del nivel del mar.

En Argentina, la protección legal de los glaciares depende de la vigencia de la Ley 26.639 y del fortalecimiento del monitoreo y las áreas protegidas. La comunidad científica coincide en que solo la reducción global de emisiones de gases de efecto invernadero permitirá frenar el retroceso glaciar y asegurar la resiliencia de los sistemas naturales y productivos frente al cambio climático.

Qué dice la Ley de Glaciares vigente y qué se pone en riesgo con los cambios que propone el Gobierno?

El gobierno nacional, junto a gobernadores de distintas provincias, impulsa una reforma de la Ley de Glaciares (26.639), una norma sancionada en 2010 que establece presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y del ambiente periglacial como reservas estratégicas de agua dulce. Donde la iniciativa representa “un grave retroceso ambiental” en la protección de uno de los ecosistemas más relevantes del país.

Qué protege la ley vigente?

La norma reconoce a los glaciares y al ambiente periglacial como reservas estratégicas de recursos hídricos. De su deshielo dependen ríos, lagos y arroyos que abastecen de agua para consumo humano, riego agrícola y ganadero, turismo y diversas actividades industriales. Además, cumplen un rol central en la regulación del clima y sostienen una biodiversidad única en zonas de alta montaña.

La ley encomendó al IANIGLA (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales) la realización de un Inventario Nacional de Glaciares para identificar y delimitar las áreas a proteger. En esas zonas se prohíben actividades que puedan afectar su función natural, como:

La exploración y explotación minera.

 • La actividad hidrocarburífera.

 • Obras de infraestructura.

 • Cualquier emprendimiento que implique la liberación de sustancias contaminantes o la alteración significativa del ambiente glaciar y periglacial. 

Se trata de una norma de presupuestos mínimos, es decir, de aplicación obligatoria en todo el territorio nacional.

Que se quiere modificar? 

Según el proyecto de reforma oficial, las provincias podrían:

Autorizar actividades mineras e hidrocarburíferas en zonas periglaciales.

 • Solicitar la revisión del Inventario Nacional de Glaciares, habilitando actividades donde hoy están prohibidas.

 • Quedar eximidas de realizar Evaluaciones de Impacto Ambiental Estratégicas para actividades no expresamente prohibidas en zonas glaciales y periglaciales. 

Si bien el artículo 124 de la Constitución Nacional establece que el dominio originario de los recursos naturales corresponde a las provincias, el artículo 41 dispone que la Nación debe dictar normas de presupuestos mínimos de protección ambiental, que luego las provincias pueden complementar, pero no reducir.

Es decir la reforma implica tensionar ese esquema constitucional y debilitar el estándar ambiental vigente.

El principio de no regresividad

Otro de los puntos centrales del debate es el principio de no regresividad en materia ambiental, reconocido en la Ley 27.566 que incorpora el Acuerdo de Escazú al derecho argentino. Este principio establece que, una vez alcanzado un determinado nivel de protección ambiental, el Estado no puede retroceder en ese estándar. Desde esta perspectiva, modificar la Ley de Glaciares para flexibilizar prohibiciones podría interpretarse como una vulneración de ese principio.

El relevamiento aéreo de Greenpeace en San Juan

En medio del debate en el Senado, en Febrero 2026, , Greenpeace difundió un relevamiento aéreo realizado en San Juan que documenta intervenciones mineras en áreas protegidas por la ley vigente, incluyendo el glaciar de escombros G110, inventariado oficialmente.

Según la organización, en los sobrevuelos se observaron aperturas de caminos, remoción de suelo y delimitaciones para tareas exploratorias en sectores de alta montaña donde la normativa actual restringe este tipo de actividades. La organización advierte que modificar el alcance de la ley en este contexto podría “blanquear” proyectos que hoy estarían en infracción y reducir el estándar de protección de reservas críticas de agua dulce que alimentan los ríos San Juan y Jáchal, fundamentales para miles de personas y economías regionales.

Qué está en juego.? POR ESO ES IMPORTANTE PARTICIPAR

Más allá del debate jurídico, la discusión gira en torno a un punto central: si el país mantiene un límite claro para proteger los glaciares y el ambiente periglacial como reservas estratégicas de agua o si flexibiliza la normativa para adecuarla a proyectos extractivos en marcha.

En un escenario atravesado por la crisis climática y la creciente presión sobre los recursos hídricos, el alcance de la Ley 26.639 no es un asunto técnico aislado, consideran las voces expertas. Es una definición política y ambiental que impacta directamente en la seguridad hídrica, la biodiversidad y el modelo de desarrollo que se proyecta para el país.

El debate se intensifica por la presión de provincias como San Juan, Mendoza, Catamarca, Jujuy y Salta, que forman parte del “triángulo del litio” y concentran proyectos mineros de alto impacto. En tal sentido la ley vigente impone un piso de protección ambiental obligatorio para las provincias, quienes pueden ser más estrictas, pero no menos. Y la reforma implicaría que criterios políticos provinciales definan qué glaciar queda protegido y cuál no, lo que debilita el rol de la ciencia y la transparencia en la gestión ambiental.

Un aspecto a tener en cuenta,  es el estado desactualizado del inventario de glaciares, atribuido a la falta de fondos y a la intención oficial de desplazar a los equipos científicos del CONICET en favor de controles locales más permeables a los intereses económicos. En este contexto, la presión por habilitar nuevas inversiones mineras impulsa la discusión parlamentaria, mientras comunidades locales y sectores ambientalistas alertan sobre el riesgo de perder reservas de agua dulce esenciales para el país y que hoy brindan agua potable a mas de 7 millones de  Argentinos.-


ANOTATE ACÁ A DEFENDER LOS GLACIARES 





Lic. Mascheroni Fabian
Mat. CIE N° 2-5312-0 / Mat. N° 0667 MAyCC - Santa Fe
 @famascheroni

sábado, 26 de abril de 2025

 

#ElPapaVerde: 

Franciscus,



es quien participa de la COP28 activamente pidiendo a los líderes del mundo frenar el cambio climático, 

es quien  enumera en 2015 en su “encíclica verde” (Laudato Si), “ los apremiantes problemas ecológicos modernos: la contaminación del medio ambiente y el cambio climático, el tema del agua, la pérdida de biodiversidad y la disminución de la calidad de vida humana“;

es quien firma el Tratado de No Proliferación de los Combustibles Fósiles;

 es quien en 2021 organiza y lidera la reunión "Fe y Ciencia: Hacia la COP26" con otros líderes religiosos antes de la Conferencia sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (COP26);

es quien lidera en 2023 el programa “Conversión Ecológica 2030”, para transformar progresivamente la movilidad interna del Vaticano hacia alternativas más sostenibles; 

 es quien oxigena en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de Paris e impulsa activamente los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

 y es quien, por su enorme activismo ambiental, nos convoca eternamente a cuidar lo que definió como la Casa Común: “La Tierra”.

Laudato si' (en el dialecto umbro del italiano medieval: Alabado seas, en español)​ es el título de la segunda encíclica del papa Francisco, firmada el 24 de mayo, Solemnidad de Pentecostés, del año 2015, y presentada el 18 de junio del mismo año.

La iglesia se centra en el planeta Tierra como lugar en el que viven las personas, defendiendo la naturaleza, la vida animal y las reformas energéticas en los seis capítulos compuestos; presenta el subtítulo: Sobre el cuidado de la casa común. 

Francisco realiza una «crítica mordaz del consumismo y el desarrollo irresponsable con un alegato en favor de una acción mundial rápida y unificada "para combatir la degradación ambiental y el cambio climático"».​ 

Francisco subraya que se trata una encíclica que debe contarse en el Magisterio social de la Iglesia . Explícitamente aclara que no se trata de un discurso “verde” más, sino que nos insta a “reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres” .

Lo podemos leer en Laudato Si


viernes, 22 de noviembre de 2024

 #COP 29- ARGENTINA SIGUE AUSENTE EN LA LISTA DE ACUERDOS PARA TRANSFERENCIA DE EMISIONES QUE PROPONE EL ARTÍCULO 6 DE PARÍS


Es uno de los temas más destacados y transformadores de la agenda de la COP29. Hoy más de 50 países tienen acuerdos para la transferencia de reducciones por Art. 6 del Acuerdo de París, pero Argentina no avanzó en ningún convenio todavía. Esto representa una falta de apertura a un tema crucial para el desarrollo nacional y con fundamental significancia para la Acción Climática. Si se logra la implementación del Artículo 6 en Argentina, se abre una oportunidad única para atraer inversiones nacionales y extranjeras y fomentar el crecimiento de sectores estratégicos, como las energías renovables, la eficiencia energética, la gestión forestal y agropecuaria sostenible.



La COP29 – 29ª Conferencia de las Partes (COP) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) – comenzó esta semana en Bakú, Azerbaiyán y finaliza el 22 de este mes. Durante este encuentro, los jefes de Estado, presidentes y representantes de más de 190 países se reúnen con el fin de avanzar en las negociaciones que den respuesta a la crisis climática global. Según un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) – publicado en junio de 2024 – hay un 80 % de probabilidades de que la temperatura media anual del planeta supere en 1,5 °C los niveles de la era preindustrial. En semejante contexto, la COP29 abordará temas clave como las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), los mercados de carbono bajo el Artículo 6 del Acuerdo de París, las medidas de adaptación y el financiamiento climático.

Desde la Mesa Argentina de Carbono – creada a mediados de 2022 con el objetivo de posicionar a la Argentina en los mercados de carbono a nivel regional y global – se destaca la importancia de que Argentina pueda tomar su lugar de innegable privilegio en materia de mercados de carbono, tanto en el ámbito regional como internacional. El sector privado ha avanzado en proyectos para transferencia de reducciones con países como Suiza y Suecia, pero falta el acompañamiento necesario por parte del gobierno nacional para concretarlos. Dado que la Mesa ha impulsado la Red Latinoamericana de Asociaciones de los Mercados de Carbono, se tiene conocimiento de los procesos que están llevando países de la región al respecto, quedando Argentina muy relegada en este aspecto.

“En el marco de los compromisos internacionales adquiridos por nuestro país y en alineación con el Acuerdo de París, es crucial que Argentina acelere el desarrollo de una estructura robusta para implementar el Artículo 6 del Acuerdo de París” 

POR QUÉ ES IMPORTANTE EL ARTÍCULO 6

Esta sección del acuerdo establece las bases para el mercado global de carbono y promueve la cooperación internacional en la mitigación del cambio climático mediante acuerdos bilaterales de transferencia de reducciones de emisiones. Varios países de la región, como Colombia, Chile y Uruguay, ya han avanzado en la firma de estos acuerdos bilaterales con países europeos y asiáticos, como Suiza, Japón, Singapur y Suecia, asegurando su lugar en la mesa de negociaciones y fortaleciendo sus posiciones en el mercado global de carbono.

La implementación del Artículo 6 ofrece a Argentina una oportunidad única para atraer inversiones. Sin embargo, la falta de un marco regulatorio y estrategia de posicionamiento nacional que permita y facilite estos acuerdos, coloca al país en una posición de desventaja respecto a otros países de la región, que ya están en conversaciones avanzadas para aprovechar los beneficios económicos y ambientales de los acuerdos bilaterales de carbono. Estos acuerdos no solo generan ingresos adicionales, sino que también posicionan a los países firmantes como líderes en innovación climática y sostenibilidad.

Por otro lado, se observa que se empiezan a cerrar puertas del mercado voluntario y de CORSIA (medida mundial basada en el mercado diseñada para compensar las emisiones de CO2 procedentes de la aviación internacional) si el país no empieza a generar la estructura necesaria para implementar el Artículo 6 del Acuerdo de Paris. Interesados en comprar créditos o invertir en desarrollo de proyectos en Argentina preguntan respecto a cómo el país se está preparando para implementar dicho artículo. De hecho, algunos de ellos lo piden como algo “deseable” y otros como requisito excluyente. Básicamente el mercado voluntario se está achicando para los proyectos en Argentina con la situación actual.

“Es fundamental que Argentina no quede al margen en esta oportunidad histórica. El liderazgo en el Artículo 6 del Acuerdo de París no solo dependerá de la voluntad de sus socios internacionales, sino también de la capacidad de nuestro país para establecer las bases normativas necesarias y fortalecer sus relaciones diplomáticas con países interesados en colaborar bajo este mecanismo". 

IMPACTO AMBIENTAL Y SOCIAL, PERO TAMBIÉN ECONOMICO

Desde 2005 el valor total de los mercados voluntarios fue de USD 10 mil millones totales, mientras que sólo en los años 2021 y 2022 los valores anuales fueron de USD 2 mil millones anuales, lo cual muestra su crecimiento. El valor de los mercados casi se cuadruplicó en 2021 y 2022 impulsado principalmente por proyectos del sector forestal y del agro, usualmente conocidos como Soluciones Basadas en la Naturaleza.

“Argentina tiene un gran potencial de no solo cumplir sus compromisos internacionales mediante mecanismos trazables, sino de ser proveedor de reducciones de emisiones al mundo. Si en Argentina se desarrollaran y certificaran proyectos de captura y reducción de emisiones en sólo el 10% de la superficie agropecuaria y forestal del país, podría estimarse preliminarmente que la comercialización de los certificados/créditos de carbono generados por estos proyectos podría representar ingresos totales por entre USD 10 mil y 14 mil millones (USD 250-350 millones anuales)” agrega el directivo. “Si este cálculo se lleva al 50% de la superficie agropecuaria y forestal, representaría entre USD 1.100 y 1.750 millones anuales, lo cual puede asimilarse a los ingresos generados por los complejos productivos minero y de la carne y cueros”.

Actualmente existen al menos 170 tipos de tecnologías para generación de créditos de carbono a través de la captura y reducción de emisiones, tanto del sector forestal y del uso del suelo, como de los sectores de las energías renovables, la eficiencia energética, los hogares y comunidades, la producción industrial, el transporte, la gestión de residuos y la agricultura.

Los mercados de carbono son un mecanismo de reducción de emisiones mediante la gestión privada principalmente, utilizando mecanismos de mercado. No requiere de inversión o financiamiento público, pero sí requiere que el Estado pueda garantizar las condiciones para que el sector se desarrolle.-

viernes, 15 de diciembre de 2023

 

COP28. Un balance de vaso medio lleno

 En la última edición de la conferencia anual de la ONU sobre el clima, en Dubái, los países (196)  aprobaron el 13 de diciembre de 2023 una hoja de ruta para la “transición hacia el abandono de los combustibles fósiles”. Estaba previsto que la COP28 concluyera el martes 12, pero las intensas negociaciones nocturnas sobre si el resultado incluiría un llamamiento a "reducir progresivamente" o "eliminar gradualmente" los combustibles fósiles que calientan el planeta -como el petróleo, el gas y el carbón-, obligaron a la conferencia a realizar horas extraordinarias.

 Por primera vez la COP28 se ha enfocado por fin en los verdaderos culpables de la crisis climática: los combustibles fósiles. Se ha fijado un rumbo largamente esperado para alejarse del carbón, el petróleo y el gas", pero la resolución está viciada por lagunas jurídicas que ofrecen a la industria de los combustibles fósiles numerosas vías de escape, apoyándose en tecnologías no probadas.

 El acuerdo, aprobado por consenso en el plenario, llama a los Estados a iniciar una transición para alejarse de los combustibles fósiles, “de manera ordenada y equitativa, acelerando la acción en esta década crítica, con el fin de alcanzar el objetivo de cero emisiones netas en 2050, de acuerdo con la ciencia”. Donde los pasos a seguir, ahora que se alcanzó el acuerdo, implican que los países deben actualizar sus planes nacionales de reducción de emisiones para 2030, por lo que se verán presionados para alinear sus planes con el nuevo acuerdo.

Análisis del documento de la #COP 28

 El documento final que recoge las conclusiones de la COP28 tiene 21 páginas y consta de 196 epígrafes, pero apenas tres líneas, incluidas en el apartado d) del epígrafe 28, son las que permiten argumentar a la mayor parte de los analistas que la Conferencia de las Partes firmantes del Acuerdo Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, celebrada en Dubái entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre, ha sido un éxito.

 El epígrafe 28 habla de la "necesidad de profundas, rápidas y sostenidas reducciones de las emisiones de gases de efecto invernadero que permitan mantener el calentamiento global en 1,5 °C", y llama a las partes firmantes a contribuir con las siguientes medidas, aplicadas con criterios nacionales, considerando el Acuerdo de París y las circunstancias, modelos y enfoques de cada país. Se citan a continuación ocho medidas, entre las que destaca, en su apartado d), la que figura en todos los titulares de prensa: “Transitar hacia sistemas energéticos sin combustibles fósiles de manera justa, ordenada y equitativa, acelerando la transición en esta década crítica y alcanzando emisiones netas cero en 2050 de acuerdo con la ciencia”.

 Entre las medidas que acompañan a la reducción de los combustibles fósiles, pueden citarse el multiplicar por tres la capacidad de generación eléctrica renovable, la duplicación de la tasa de crecimiento de la eficiencia energética, la reducción de la generación eléctrica a partir de carbón que carezca de captura de emisiones, la utilización de combustibles de bajas o nulas emisiones de carbono, acelerar tecnologías de nulas o bajas emisiones de carbono tales como las renovables, nuclear, captura y secuestro o reutilización del CO₂ y el hidrógeno de nulas o bajas emisiones, reducir las emisiones de metano, reducir las emisiones del transporte por carretera a través de diferentes procesos como la construcción de infraestructuras y el desarrollo de vehículos de cero o bajas emisiones y reducir los subsidios a los combustibles fósiles siempre que dichos subsidios no tengan por objeto la reducción de la pobreza energética o una transición energética justa.

 Pero a la vez pone en pie de igualdad la captura de carbono y la energía nuclear con las renovables, la mención a combustibles bajos en carbono o al hidrógeno de bajas emisiones o la referencia a la construcción de infraestructuras como vía para reducir las emisiones en el transporte por carretera. 

 Donde la mención a los combustibles bajos en carbono, da respiro a los fabricantes de vehículos equipados con motores de combustión interna, más baratos que los eléctricos y la captura de carbono puede permitir mantener el funcionamiento de centrales eléctricas de carbón que hoy generan el 35% de la electricidad mundial, aunque esta tecnología no esta probada. 


 La otra gran cuestión es la financiación necesaria para que los países en vías de desarrollo aborden sus respectivas transiciones energéticas. El acuerdo señala que las economías emergentes necesitan invertir 4,3 billones de dólares anuales en energías limpias. A estas inversiones habría que añadir otro billón anual dedicado a inversiones complementarias y adaptación de sus economías a los cambios derivados del calentamiento global. 

 El acuerdo de París preveía que los países desarrollados iban a contribuir con 100.000 millones anuales a cubrir estas necesidades. La realidad es que esa cifra nunca se ha alcanzado y, lo que es peor, es una cifra ridícula cuando se compara con las necesidades que el acuerdo final de la COP 28 enumera.  Es un tema pendiente de resolver, porque a fin de cuentas las economías menos desarrolladas no son responsables del CO₂ acumulado en la atmósfera, su escasa dotación de infraestructuras supone una mayor vulnerabilidad ante los fenómenos atmosféricos extremos cada vez más habituales y carecen de recursos para acometer los procesos de reducción de emisiones. Aunque sus emisiones sean escasas, alcanzar el cero en términos netos requiere de su concurso. 

El tema financiero, como en tantas COP pasadas y lamentablemente futuras, forma parte de los fracasos parciales de la cumbre de Dubái.

Estos son algunos de los otros puntos destacados de la COP28 y el panorama de lo que ocurrirá después:

-El Fondo para Pérdidas y Daños destinado a ayudar a los países en desarrollo vulnerables al cambio climático cobró vida el primer día de la COP. Los países han prometido hasta ahora cientos de millones de dólares en aportaciones

-Compromisos por valor de 3500 millones de dólares para reponer los recursos del Fondo Verde para el Clima

-Nuevos anuncios por un total de más de 150 millones de dólares para el Fondo para los Países Menos Adelantados y el Fondo Especial para el Cambio Climático 

-Un aumento de 9000 millones de dólares anuales por parte del Banco Mundial para financiar proyectos relacionados con el clima (2024 y 2025)

-Casi 120 países respaldaron la Declaración de la COP28 sobre el Clima y la Salud para acelerar las acciones destinadas a proteger la salud de las personas de los crecientes impactos climáticos

-Más de 130 países se han adherido a la Declaración de la COP28 sobre Agricultura, Alimentación y Clima para apoyar la seguridad alimentaria al tiempo que se combate el cambio climático

-66 países se han adherido al compromiso mundial de reducir las emisiones relacionadas con la refrigeración en un 68% a partir de hoy

¿Qué sigue?

 La próxima ronda de planes nacionales de acción por el clima, o Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, está prevista para 2025, cuando se espera que los países hayan impulsado seriamente sus acciones y compromisos. Que compromiso tendrá Argentina? es imposible predecirlo

 Se anunció a Azerbaiyán como anfitrión oficial de la COP29, del 11 al 22 de noviembre del año que viene, tras recibir el respaldo de los países de Europa del Este después de que Armenia retirara su propia candidatura

 Brasil se ha ofrecido a acoger la COP30 en el Amazonas en 2025 



La Acción Climática continua¡¡¡¡


Lic. Mascheroni Fabian
@famascheroni

viernes, 27 de octubre de 2023

 

Los límites planetarios - Tres de los Nueve límites (cambio climático, diversidad biológica y entradas de nitrógeno y fósforo en la biosfera y océanos) podrían haberse superado ya en 2023, según el Centro de Resiliencia de la Universidad de Estocolmo, Suecia.


Según Attemborough (2023), “el problema no es solo la crisis climática y que está claro que el calentamiento global provocado por el hombre es solo una de las varias crisis en juego” y afirma que las soluciones están “a nuestro alcance” y hay una serie de “pasos que podemos tomar y objetivos que debemos lograr para evitar la crisis que se avecina”. Entre los remedios, cita una mayor sostenibilidad, energía limpia, la reconstrucción de los océanos, ocupar menos espacio y ralentizar el crecimiento de la población.

Un equipo de estimados científicos dirigido por Johan Rockstrom y Will Steffen ha identificado nueve umbrales críticos integrados en el medio ambiente de la Tierra: cambio climático, uso de fertilizantes, conversión de tierras, pérdida de biodiversidad, contaminación del aire, agotamiento de la capa de ozono, acidificación de los océanos, contaminación química y extracciones de agua dulce”. Estos nueve procesos, que consideran claves en los sistemas terrestres, intentan establecer un “espacio operativo seguro para la humanidad”. Estos límites planetarios son valores máximos que la humanidad no debe transgredir para evitar cambios ambientales globales catastróficos.

Fenómenos como el cambio climático, el adelgazamiento de la capa de ozono, la acidificación de los océanos y la acelerada pérdida de los ecosistemas y su biodiversidad han llevado a algunos científicos a cuestionarse si los cambios observados podrían desestabilizar al sistema planetario y ocasionar consecuencias adversas para la humanidad. Con este enfoque surgió el concepto de los “límites planetarios”, que ha resultado muy útil para estimular la discusión entre los científicos sobre el funcionamiento y la resiliencia del sistema planetario.

Un límite planetario delimita un ámbito de actividad seguro para los seres humanos respecto de la resiliencia de la biosfera; en otras palabras, establece la capacidad de la biosfera para recuperarse de las perturbaciones (ocasionados principalmente por las actividades humanas) y regresar a un estado estable (Rockstrom, 2009). Hasta la fecha se han identificado nueve procesos clave que mantienen la integridad del sistema planetario (Figura a). Con base en el conocimiento disponible y la incertidumbre asociada al funcionamiento de estos procesos, se han sugerido los niveles actuales de las variables de control del sistema, así como los umbrales de operatividad segura y los umbrales de incertidumbre máxima o puntos de bifurcación.





De acuerdo con Steffen y colaboradores (2015), actualmente los ciclos biogeoquímicos del fosforo y el nitrógeno y la integridad de la biosfera (por su componente relacionado con la pérdida de diversidad genética) se encuentran en una zona de alto riesgo en la que podrían interferir con el sistema planetario. En la zona de riesgo medio se sugiere que se encuentran el cambio climático y el cambio de uso del suelo de bosques boreales, templados y tropicales. Por su parte, se encontrarían en una zona de operatividad segura la extracción de agua dulce (aunque con gran heterogeneidad regional), el agotamiento de la capa de ozono y casi en el límite la acidificación oceánica. Aún no se han podido delimitar los umbrales para la contaminación atmosférica por aerosoles, la introducción de sustancias químicas y organismos sintéticos, y la diversidad funcional de especies (Steffen et al., 2015).

Algunos de los límites planetarios tienen expresiones regionales muy marcadas que sesgan su valor de operatividad. Por ejemplo, en cuanto a extracción de agua que excede la capacidad de sus cuencas, sobresalen la India, la porción noreste de China, Oriente Próximo, la Europa mediterránea, la costa oeste de Estados Unidos y el Valle de México. Recientemente, Steffen y colaboradores (2015) han sugerido la existencia de dos sistemas que tienen, por sí mismos, la capacidad de mover al sistema planetario a un nuevo estado. Estos sistemas son la integridad de la biosfera (genes y especies) y el cambio climático, pues regulan la magnitud y el flujo de energía y materiales de toda la biosfera y su respuesta ante cambios abruptos. Actualmente, ambos sistemas se encuentran fuera de los umbrales de operatividad segura.

Referencias bibliograficas:

Donohue, I. Navigating the complexity of ecological stability. Ecology Letters. 19: 1172–1185. 2016.
Rockstrom, J. et al. A safe operating space for humanity. Nature 461(24). 2009.
Rockstrom, J. Bounding the Planet Future: Why we need a Great Transition. Great Transition Initiative Essay. 2005.
Steffen, W. et al. Planetary boundaries: Guiding human development on a changing planet. Science 347(6223). 2015.


lunes, 5 de junio de 2023

 Día Mundial del Medio Ambiente - 5 junio


#SinContaminaciónPorPlásticos

Cada año se producen a nivel mundial más de 400 millones de toneladas de plástico y se cree que la mitad de este material se concibe para una vida útil de un solo uso. Pero menos del 10% se recicla.

Se estima que entre 19 y 23 millones de toneladas de desechos plásticos terminan cada año en lagos, ríos y mares. Eso equivale al peso de alrededor de 2200 Torre Eiffeles juntas. Asimismo, los microplásticos (partículas plásticas cuyo diámetro es inferior a 5 mm) invaden los alimentos, el agua e incluso el aire.

Se estima que las personas ingieren más de 50.000 partículas de plástico cada año, e incluso muchas más si se tienen en cuenta las partículas inhaladas. Los productos plásticos de un solo uso que resultan desechados o quemados no solamente perjudican a la salud humana y la biodiversidad, sino que igualmente contaminan todo tipo de ecosistemas, desde los picos de montaña hasta el lecho marino.

Es posible hacer frente al problema de la contaminación por plásticos si se aprovechan los avances científicos y las soluciones existentes. Donde para resolver esta crisis, es necesario que los gobiernos, el sector privado y demás partes interesadas amplifiquen e implementen medidas eficaces dirigidas. Por tal motivo, resulta primordial que el Día Mundial del Medio Ambiente movilice medidas ambientales transformadoras en todos los rincones del mundo.





Medio siglo celebrando el Día Mundial del Medio Ambiente

Dirigido por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y celebrado cada 5 de junio desde 1973, el Día Mundial del Medio Ambiente es la plataforma mundial más grande para la divulgación ambiental y lo celebran millones de personas en todo el mundo.

Cada año lo auspicia un país diferente, y en este 2023 el anfitrión y organizador es CÔte D'Ivoire.

Este año marca el 50 aniversario de este día mundial establecido por primera vez por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972. En los últimos 50 años, su celebración ha llegado a convertirse en una de las plataformas mundiales con mayor alcance en favor de las causas ambientales. Decenas de millones de personas se han sumado a participar de manera virtual y presencial en actividades, eventos y todo tipo de iniciativas alrededor del mundo.

 Por qué necesitamos participar todos

El tiempo se acaba y la naturaleza se encuentra en situación de emergencia. Para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 °C este siglo, debemos reducir a la mitad las emisiones anuales de gases de efecto invernadero para 2030. Si no actuamos ya, la exposición a aire contaminado aumentará en un 50% en esta década, mientras que los desechos plásticos que fluyen hacia los ecosistemas acuáticos podrían triplicarse para 2040. Pero estas no serán las únicas consecuencias. Le seguirán muchas más. 

Necesitamos una acción urgente para abordar estos problemas apremiantes, haciendo que "Una sola Tierra" y su enfoque sobre una vida sostenible en armonía con la naturaleza sean tan pertinentes como siempre.

Participa en:

 https://www.worldenvironmentday.global/es


Lic. Mascheroni Fabian

Mat. ICIE N° 2-5312-0 

 @famascheroni


lunes, 21 de noviembre de 2022

TERMINO COP 27 




 Termino EL 18 Nov la #COP27:

Primera COP con mecanismo para daños y pérdidas, poco en mitigación, mantener la meta del 1.5 y eliminar los combustibles fósiles y SBN.


TEXTOS FINALES:
unfccc.int/sites/default/ unfccc.int/sites/default/ A esperar una #COP28 mas COOPERATIVA en Nov 23 en Dubai 🙏


Lic. Mascheroni Fabian
Mat. ICIE N° 2-5312-0 
 @famascheroni

viernes, 18 de noviembre de 2022

 # COP 27 - La Cumbre Africana

La Conferencia anual de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP27 se está celebrando ahora  en Sharm El Sheikh (Egipto) del 6 al 18 de noviembre. Durante el evento se pondrá de manifiesto la urgente necesidad de poner en marcha unos planes de reducción de emisiones más sólidos, y se prestará mayor atención a las necesidades del mundo en desarrollo. 

En el día dedicado a la biodiversidad en esta cumbre, hubo un llamado de los políticos que fueron arquitectos del Acuerdo de París ya que, se entiende, la crisis climática va de la mano de la crisis de biodiversidad. La pandemia de COVID-19, que sigue atravesando el planeta, es una clara muestra de esto. Los expertos aprovecharon la reunión en Sharm El Sheikh para emitir un mensaje: “No hay camino para limitar el calentamiento global a 1,5ºC si no se actúa para proteger y recuperar la naturaleza. Sólo si tomamos medidas urgentes para detener y revertir la pérdida de naturaleza en esta década, al tiempo que seguimos intensificando los esfuerzos para descarbonizar rápidamente nuestras economías, podemos esperar alcanzar la promesa del Acuerdo de París”, recoge el comunicado de los ideólogos de este pacto en vistas de la cumbre sobre el tema que se realizará la primera semana de diciembre en Montreal, Canadá.

1. Reducir emisiones y mantener 1,5°C

La última Conferencia de las Partes (COP26), celebrada en Glasgow, supuso un gran avance en algunos ámbitos de la acción climática, con nuevos compromisos para eliminar la energía del carbón, limitar la deforestación y las emisiones de metano. El Pacto Climático de Glasgow mantuvo viva la ambición de limitar el calentamiento global a 1,5ºC, al menos sobre el papel, ya que muchos países establecieron objetivos de emisiones nuevos o actualizados, y se comprometieron a revisarlos y reforzarlos para septiembre de 2022. 

No obstante, sólo el 12% (23 de 197) de los países cumplieron con el plazo. Muchos de los compromisos actuales carecen de medidas de aplicación detalladas y objetivos de reducción anual, que serán más importantes a medida que se acerque el plazo de 2030 para reducir las emisiones a la mitad. Una evaluación de la ONU publicada a finales de octubre concluye que "no existe una vía de acción fiable" para mantener el aumento de la temperatura global en 1,5ºC. Las políticas actuales apuntan a un aumento de 2,8ºC para el final de este siglo, y de 2,4 a 2,6ºC si se cumplen todos los compromisos hasta la fecha. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático señala que ya se ha producido un aumento de 1,1 °C. 

Una postal de la jornada de esta lunes en la COP 27, en Sharm el-Sheikh, Egipto (REUTERS/Mohammed Salem)

2. Enfoque en el mundo en desarrollo

Este año se han producido sequías devastadoras en Kenia, se ha inundado un tercio de Pakistán, se ha producido el verano europeo más caluroso de los últimos 500 años y un grupo de naciones insulares ha pedido un nuevo hogar cuando el suyo se ha hundido. Se han levantado las manifestaciones por el clima. Con una nueva presidencia africana ( Egypto), esta COP se centrará en una transición "justa". Los países del G20 representan el 80% de las emisiones mundiales, pero los mayores daños suelen recaer en las naciones más pobres. La promesa hecha en 2009 por las naciones ricas de 100.000 millones de dólares anuales para ayudarles a afrontar la crisis climática no se ha materializado. La financiación existente ha sido criticada por no centrarse en subvenciones, sino en préstamos con pocas concesiones respecto a los tipos de mercado, y a las naciones de renta media en lugar de a las más pobres. 

En medio de una crisis alimentaria y energética, las conversaciones sobre el aumento de los fondos, la búsqueda de nuevos modelos de financiación y la compensación de las naciones en desarrollo por las "pérdidas y daños" sufridos hasta la fecha tendrán un carácter más urgente. Las naciones vulnerables han propuesto impuestos globales sobre el carbono, los viajes aéreos, el transporte marítimo o las transacciones financieras para hacer frente al impacto de las inundaciones, los incendios forestales y el desarrollo de sistemas de detección temprana. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha pedido que se apliquen impuestos a las empresas energéticas. 

Mientras tanto, Alemania ha propuesto un "refugio global contra los riesgos climáticos" para debatir en la COP27. Esto financiaría una mejor seguridad social y reservas para catástrofes, recurriendo en gran medida a soluciones de seguros y reaseguros, donde Alemania tiene una importante experiencia empresarial. Se necesitarán más ideas creativas como éstas, que se basen en fuentes de financiación tanto pública como privada.

3. Fijación de precios de la energía y del carbono: la clave

La COP27 se celebra en un contexto de guerra entre Rusia y Ucrania, que ha rediseñado radicalmente las redes y políticas energéticas del mundo. La energía es un tema central para la cumbre, ya que su producción y consumo representan alrededor de dos tercios de las emisiones mundiales, según el Foro Económico Mundial, y la mayor parte sigue basándose en los combustibles fósiles. Esta proporción ha cambiado muy poco en la última década, aunque actualmente hay algunas razones para ser más optimistas. Si bien la crisis energética provocada por las acciones rusas en Ucrania ha dado un impulso a la energía del carbón a corto plazo, a más largo plazo ha acelerado el cambio de los combustibles fósiles hacia las energías renovables, en parte porque los mayores costes de los combustibles fósiles crean mayores incentivos para las soluciones verdes. El plan REPowerEU adelanta las iniciativas de energía sostenible; la Ley de Reducción de la Inflación de EE.UU. contiene alrededor de 370.000 millones de dólares en financiación de energías limpias. Ambas podrían ser catalizadores de una mayor inversión del sector privado.

En medio de la persistente inflación y el aumento de los costes de la deuda, el atractivo del gasto público ecológico a gran escala ha disminuido. Sin embargo, los avances tecnológicos hacen que la energía solar y eólica sean competitivas con el carbón y el gas a la hora de construir nuevas infraestructuras. Las nuevas políticas nacionales de los países desarrollados harán que las inversiones en energías limpias aumenten un 50% respecto a los niveles actuales para 2030, hasta alcanzar unos 2 billones de dólares, según estima la Agencia Internacional de la Energía. Resulta alentador que sea en los países en vías de desarrollo donde se encuentra el mayor potencial y donde se están haciendo algunos de los mayores avances. La India ha alcanzado pronto los objetivos nacionales de producción de energía limpia; Namibia y El Salvador tienen algunos de los porcentajes más altos de energía solar en su combinación energética. Otros países más pequeños también se están incorporando y la COP27 puede ayudar a compartir las mejores prácticas y facilitar una mejor transferencia tecnológica que permita que las naciones en desarrollo puedan beneficiarse de las nuevas soluciones.

Otro aspecto en el que se centrará la cumbre será la fijación de un precio del carbono más realista que refleje el coste de las emisiones y contribuya a impulsar el capital hacia soluciones ecológicas. El FMI estima que los precios del carbono o los sistemas de comercio de emisiones sólo cubren alrededor de un tercio de las emisiones mundiales, mientras que el precio medio actual de 6 dólares por tonelada debe acercarse a los 75 dólares para 2030. Se espera que la COP27 también debata la cuestión de las compensaciones de carbono, o la financiación de actividades que neutralizan las emisiones o las eliminan de la atmósfera. En este sentido, aprobar un mayor escrutinio de las actividades, una mayor normalización y una regulación por parte del Consejo de Integridad del Mercado Voluntario del Carbono sería un gran paso adelante.

Este año se han producido algunos avances: el nuevo gobierno de Australia ha vuelto a la mesa del clima y la India ha fijado objetivos de emisiones más exigentes. La combinación de las fuerzas que impulsan la transición hacia la sostenibilidad está aportando un nuevo análisis y soluciones. La iniciativa independiente de objetivos basados en la ciencia (SBTi), por ejemplo, se ha convertido en el estándar de oro para los objetivos corporativos de cero emisiones, canalizando con éxito la atención de los medios de comunicación y de los inversores para impulsar el cambio. En el caso de nuestro país, se presento el  Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al 2030, que  incluye más de 250 medidas   que van desde el incremento de las energías renovables como la eólica y la solar, hasta el manejo de ganadería integrada con bosques. A mi entender por ahora es más una expresión de intención que una hoja de ruta sustentable al 2030.

"Al finalizar la COP 27 leeremos los ambientalistas su declaración, en la cual deseamos que mas que objetivos, estén planteadas las actividades globales  concretas comino al Net Zero 2050"

Lic. Mascheroni Fabian

Mat. ICIE N° 2-5312-0   /    @famascheroni

miércoles, 24 de agosto de 2022

La Educación Ambiental ante una creciente Sociedad del Riesgo 

Centro mi eje en Capacidades, Funcionamientos y Agencia, los cuales son tres conceptos centrales que constituyen los pilares del Enfoque de las capacidades. Los funcionamientos, por cuanto remiten a los estados y acciones de cada persona; las capacidades, a su libertad que para hacer lo que valora; y, la agencia a su contribución al incremento de esas libertades por medio de la acción, de la autonomía para incidir y llegar a arreglos sociales. 

Para ello considero que es fundamental interpretar a la Ecología como una Ciencia interdisciplinaria. Como señala (MORIN, 1996) “la misma  trata del sistema global constituido por constituyentes físicos, botánicos, sociológicos, microbianos, cada uno de los cuales depende de una disciplina especializada”. De esta última concepción de ecología lleva a pensar en la interdisciplinariedad de esta ciencia, que es coincidente con lo plateado contra el fallido propósito de reintegración y re totalización interdisciplinaria de las ciencias, afirmamos que “las ciencias ambientales no existen” sino mediante la construcción de un nuevo objeto científico interdisciplinario (LEFF, 2006)

 Si bien, las lecturas plantean que existen diferentes posiciones epistemológicas desde las que analizan los problemas socioambientales, centro mi reflexión sobre lo planteado por Dominguez, con  un análisis por parejas dialécticas: realismo frente a constructivismo y agencia humana frente a estructuralismo (Dominguez, 2001). Entendiendo allí a la agencia humana como la capacidad que tienen los individuos de influir o modificar los procesos sociales. 

 Donde estas  capacidades están condicionadas por circunstancias personales (edad, género, propensión a enfermarse, discapacidades) sociales (acceso a las oportunidades sociales) y económicas (educación, salud, empleo), características epidemiológicas, entornos sociales, acceso a los mercados, existencia de los bienes públicos, marcos institucionales, normas legales y sociales, libertades políticas, servicios sociales, garantías de transparencia y seguridad protectora, entre otras muchas. Y donde el  conjunto de las capacidades permite a las personas convertir bienes o recursos (físicos o morales) en estados o acciones que valoran. 

Es por ello que el concepto de agencia gira en torno a un ejercicio reflexivo y activo de responsabilidad sobre la actuación propia -la capacidad de obrar- y la incidencia de ese accionar en los demás; se relaciona íntimamente con la concepción que se tenga del bien y con los objetivos y valores que sean importantes para las personas.

Es decir se ejerce agencia cuando se participa en una actividad elegida libremente y con determinado impacto en el mundo. Y por ello la agencia puede ser individual o colectiva; es individual, la que realiza una persona, en ejercicio de su libertad, en la toma de decisiones sobre lo que considera valioso; en la colectiva, es el grupo, entendido como conjunto de personas organizadas- para realizar una acción común u obtener aquello que valoran.

Por último existe una postura que combina ambas perspectivas llamada la estructuración de Giddens, en la cual la gente construye sus sociedades bajo ciertas condiciones ambientales que son elegidas por las personas, pero la reproducción social es una empresa desarrollada por el conjunto de los miembros de esa sociedad (Domínguez, 2001), donde por ello existe un nuevo paradigma, en el cambio en las problemáticas sociales, que han dejado de ser la distribución de la riqueza para pasar a ser la distribución de los riesgos ambientales y tecnológicos. A esto se denomina "sociedad del riesgo" (Domínguez, 2001).

Y una manera eficaz y eficiente de abordar propositivamente esta nueva sociedad, es la transdisciplinariedad de la Ecología como tal, la que  cruza diferentes disciplinas y áreas de conocimiento, donde es necesario impulsar una nueva herramienta: la educación ambiental, que sustituya al tipo de educación fragmentaria que actualmente rige sobre el conocimiento, basada en una división de disciplinas entre las ciencias naturales y las ciencias sociales.


 REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS


Domínguez, A y Aledo, A. (2001) "Teoría para una sociología ambiental". Disponible en http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/2725/2/cap2.pdf 2 Fecha de consulta 3 5 2016


Morín, Edgar (1996)." El Pensamiento Ecológizado", en http://www.ugr.es/~pwlac/G12 01Edgar_Morin.htmlMorin Fecha de consulta 3 5 2016


Leff Enrique (2006) Aventuras de la Epistemología Ambiental: de la articulación de ciencias al diálogo de saberes. SIGLO XXI EDITORES.


Lic. Mascheroni Fabian 

21/07/2022

 La Ciencia tiene hoy el prestigio para enfrentar el Cambio Climático?

 Varsavsky (1994) pone en tela de juicio el prestigio de la Ciencia actual. "Dado que su prestigio es tan grande que seguramente en el colectivo humano se interpreta que está bien como está". Y sin embargo  entre sus éxitos no figura la supresión de la injusticia, la irracionalidad, la lucha contra las desigualdades y demás problemas de este sistema socia actual, porque  ha suprimido sino aumentado el peligro del suicidio de la especie por la guerra total, explosión demográfica o el cambio climático.

 Si bien la clásica respuesta es que esos no son problemas científicos y que  la ciencia da instrumentos neutros, y son las fuerzas políticas quienes deben usarlos justicieramente. Esta respuesta es falsa: dado que la ciencia actual no crea toda clase de instrumentos, sino sólo aquellos que el sistema le estimula a crear.  Para  el  bienestar  individual  de  algunos  o  muchos, heladeras y corazones artificiales, y  para asegurar el orden, o sea la permanencia del sistema, propaganda, la readaptaron del individuo alienado o del grupo disconforme. No se ha ocupado tanto, en cambio, de crear instrumentos para eliminar esos problemas de fondo del sistema: métodos de educación, de participación, de distribución, que sean tan eficientes, prácticos y atrayentes y aún los instrumentos de uso más flexibles, como las computadoras, están hechos pensando más en ciertos fines que en otros.

 La ciencia actual, en resumen, está adaptada a las necesidades de un sistema social cuyo factor dinámico es la producción industrial masificada, diversificada, de rápida obsolescencia; cuyo principal problema es incentivar el consumismo en detrimento de la Economía Circular y la Bioeconomía.

 Es lógico que este sistema estimule la especialización, la productividad, la competitividad individual, la invención ingeniosa, el uso de aparatos, y adopte criterios cuantitativos, de rentabilidad de inversiones para evaluar todo tipo de actividad. Esto se refleja en la ciencia actual de todo el mundo: en los países desarrollados por adaptación, y en los demás, como el nuestro, por seguidismo, por colonialismo científico. Por ello si aspiramos a una sociedad diferente, debemos imaginar y construir  una manera de hacer ciencia muy distinta de la actual. Más aún, no tendremos más remedio que desarrollar una ciencia diferente, dado que en efecto, la que hay no le alcanza como instrumento para el cambio y la construcción del nuevo sistema.

 Para ello debemos abordar el concepto verdad y objetividad con un agregado inexistente en el contexto científico actual, el logro de la autonomía científica, la que solo  podemos conseguir únicamente en Argentina  cambiando de sistema social. Esto no es tan fácil de conseguir, no sólo por sus dificultades intrínsecas, sino porque debemos enfrentarnos a toda una campaña organizada para la 'integración científica' de América Latina, que se opone a la autonomía.

Bunge (1995) en relación a ello plantea que “El método científico no provee recetas infalibles para encontrar la verdad: sólo contiene un conjunto de prescripciones falibles (perfectibles) para el planeamiento de observaciones y experimentos, para la interpretación de sus resultados, y para el planteo mismo de los problemas. Es, en suma, la manera en que la ciencia inquiere en lo desconocido”. Entonces a la verdad y objetividad para dar certidumbre a lo desconocido, se debe vestir de  autonomía científica.

 En la actualidad la búsqueda de la realidad se realiza mediante métodos basados en el positivismo, dominante en las ciencias sociales y humanas, mientras que la procura de la verdad se realiza mediante juicios apriorísticos. La primera tiene como objetivo observar el mundo real. Se trata de un mundo construido a partir del consenso colectivo, basado en construcciones sociales. La segunda, la procura de la verdad, se trata de una construcción subjetiva, que pone en cuestión el mundo material de las apariencias, habitualmente ignorada, puesto que se construye a partir del lenguaje y la interacción. Estas respuestas son innumerables y no conclusivas, pues dependerán de la concepción del mundo de cada sujeto. 

Pero aquí la Educación actual universitaria publica, desde su perspectiva del conocimiento como instrumento de transformación social, denuncia la falsa neutralidad de la ciencia y del conocimiento, puesto que todo sujeto en el momento de la observación forma parte de una serie de condicionantes y estructuras internalizadas: “No hay interés teórico que esté desvinculado de intereses prácticos”. Por ello los intereses prácticos deben ser de un colectivo humano nacional trasladable a lo global en aras de evitar su propia extinción, por la destrucción de nuestro Gran Hábitat: La Tierra.


 Referencias bibliográficas

Bunge, M. (1995). “Capítulo 1: La ciencia “En La Ciencia: su método y su filosofía, Buenos Aires, Editorial Sudamericana. En Disponible en http://www.ateismopositivo.com.ar/Mario%20Bunge%20%20La%20ciencia%20su%20metodo%20y%20su%20filosofia.pdfConsulta 20 03 2017

Varsavky, O. (1994). Ciencia, política y cientificismo. Centro Editor de América Latina. 8va edición. Buenos Aires. Disponible en http://www.trabajosocial.unlp.edu.ar/uploads/docs/clase_no_12__oscar_varsavsky_2014.pdf


ANOTATE ACÁ A DEFENDER LOS GLACIARES ARGENTINOS

 25 y 26 de Marzo 2026 - Audiencia PÚBLICA - GLACIARES                                    Glaciar Upsala - Argentina   25 de marzo presencia...